¿Qué son los pagos a cuenta de autónomos y pymes?

ilustración calculadora y pago móvil

Trabajadores autónomos y pequeñas y medianas empresas están sujetos a diversas obligaciones fiscales a lo largo del año. Entre ellas se encuentran los pagos a cuenta, abonos anticipados de manera trimestral de un impuesto cuya liquidación total tiene lugar al concluir el ejercicio fiscal. ¿El objetivo de estos abonos partidos? Facilitar el cumplimiento de las exigencias tributarias.

Existen tres tipos de pagos a cuenta: retenciones, ingresos a cuenta y pagos fraccionados. Su aplicación está regulada en los artículos 99 al 101 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Retenciones

Los rendimientos del trabajo, los rendimientos provenientes de la contraprestación de actividades económicas -profesionales, agrícolas, ganaderas y forestales, o determinadas actividades empresariales en estimación objetiva-, los rendimientos procedentes de la propiedad intelectual e industrial, además de las ganancias patrimoniales. Todos ellos están sometidos a retención. Por ello, los autónomos y pymes deben descontar en sueldos y facturas el porcentaje correspondiente a cada una de estas rentas para el pago del IRPF.

El porcentaje descontado es ingresado a la Agencia Tributaria en nombre del trabajador o profesional al que se le dedujo en su nómina o factura. La liquidación se realiza al final de cada trimestre natural, del 1 al 20 de los meses de abril, julio, octubre y enero del año siguiente a través del modelo 111 de IRFP.

Si los trabajadores por cuenta propia o las pymes desarrollan su actividad en un local urbano alquilado (rendimientos de capital inmobiliario), deben declarar a Hacienda las retenciones que han practicado durante el trimestre en el pago de ese arrendamiento. El modelo de liquidación que tiene que presentar en este caso es el 115. El plazo estipulado para ello es el mismo que el del modelo 111. Aunque al final del ejercicio fiscal, coincidiendo con la declaración del cuarto trimestre, deben presentar junto con el modelo 115, el modelo 180 de IRFP, donde se realiza un resumen anual de las retenciones declaradas cada trimestre.

Tanto el modelo 111 como el 115 se pueden presentar vía telemática a través del propio portal de Hacienda, o bien en entidades bancarias colaboradoras. En este último caso, hay que llevar la declaración para efectuar el ingreso correspondiente. En IG Asesores también te podemos ayudar a realizar estos trámites.

En el momento de hacer la declaración de la renta o el impuesto de sociedades, si sale a pagar, Hacienda restará el importe adelantado en las declaraciones trimestrales del total a abonar. Si sale a devolver, lo reintegrará.

Ingresos a cuenta

Cuando las retribuciones no son dinerarias, sino en especie, los autónomos y las pymes deben realizar un cálculo monetario sobre este pago e ingresarlo a Hacienda en concepto de pago a cuenta del IRPF. Tienen que ser incluidas en las mismas declaraciones trimestrales que las retenciones, en los modelos de IRPF 111 y 115.

Pagos fraccionados

Los autónomos están, asimismo, obligados a efectuar pagos fraccionados a cuenta del IRPF. Con independencia del método de estimación por el que tributen, deben adelantar cada tres meses un porcentaje fijo de sus ingresos, generalmente el 20%. No hay que cumplir con esta exigencia cuando al menos el 70% de los ingresos de trabajadores por cuenta propia y actividades agrícolas, ganaderas y forestales, del año anterior procedan de facturas emitidas con retención. Si se trata de nuevos autónomos, este cálculo se hará teniendo en cuenta los ingresos del ejercicio fiscal en curso.

Los reintegros fraccionados se realizan a través de dos declaraciones trimestrales, a saber: el modelo 130 de IRPF y el modelo 131 de IRPF. Explicaremos ahora cada uno de ellos.

- Modelo 130 de IRPF. Deben presentar el modelo de autoliquidación los autónomos y personas físicas que desarrollen actividades económicas mediante estimación directa normal o simplificada. Se trata de una declaración trimestral de ingresos y gastos por la cual los profesionales por cuenta propia van pagando anticipos del 20% del rendimiento de su trabajo a cuenta de su declaración de la renta.

Al igual que con las retenciones, si el importe adelantado es superior al que corresponde por los ingresos reales del declarante, la declaración de la renta saldrá a devolver. Si es inferior, habrá que abonar la diferencia.

Estos documentos trimestrales se presentan entre los días 1 y 20 en los meses de abril, julio y octubre. Y a lo largo de todo el mes de enero del año siguiente. Se pueden entregar de forma telemática a través de la web de la Agencia Tributaria. También de manera presencial, tanto en las propias oficinas de Hacienda, como en entidades bancarias colaboradoras. Para ello, se puede cumplimentar el documento en la aplicación que la Agencia Tributaria pone a disposición en su web y que permite la creación del modelo en formato Pdf y su impresión.

- Modelo 131 de IRPF. Está dirigido a autónomos, socios de sociedades civiles y de comunidades de bienes cuya actividad económica tribute mediante la modalidad de módulos (estimación objetiva). Tanto los plazos como el modo de presentación son los mismos que los del modelo 130.

Pagos fraccionados para pymes

Las pequeñas y medianas empresas tienen igualmente la obligación de realizar pagos fraccionados, pero a diferencia de los autónomos, es a cuenta del Impuesto de Sociedades y no del IRPF. Los abonos a Hacienda se realizan a través del modelo 202, que se presentan en tres plazos: del 1 al 20 de abril, del 1 al 20 de octubre y del 1 al 20 de diciembre.

Deben presentar el modelo 202 todas las sociedades y empresas que tributen a cuenta del Impuesto de Sociedades y cuya cifra de negocios supere los 6 millones de euros, independientemente de si han tenido beneficios o no. Las pymes que no alcancen esta cifra deberán realizar el modelo si el resultado de la declaración de su ejercicio anterior fue positivo. Si el resultado es cero o negativo, quedan exentos.

El modelo 202 solo se puede enviar de manera telemática a través del propio portal de Hacienda, o bien empleando cualquier programa informático que tenga la capacidad para presentarlo.

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