¿Se puede facturar sin darse de alta en Autónomos?

Un fontanero entrega una factura

La legislación establece el deber de estar dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos para poder facturar como autónomo, sin embargo, existen salvedades. ¿Cuáles son? De ellas hablamos en este post.

Toda aquella persona que realice una actividad económica lucrativa por cuenta propia de manera habitual y directa, sin estar bajo la dirección y organización de una empresa, debe estar inscrita en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Así lo establece la Guía Laboral del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Darse de alta en el RETA implica la obligación de cotizar a la Seguridad Social, sin embargo, las cuotas mensuales establecidas –la mínima asciende a 278,88 euros en 2018- son muy elevadas y hay que abonarlas, aunque no se haya tenido ingresos en todos los meses, o si se ha facturado poco dinero. Esta circunstancia lleva a determinados profesionales a preguntarse lo siguiente: ¿tengo la posibilidad de trabajar como autónomo y emitir facturas sin estar inscrito en el RETA?

¿De qué profesionales estamos hablando? Es el caso de trabajadores por cuenta ajena con una segunda actividad por cuenta propia, como por ejemplo impartir conferencias, talleres, asistir a eventos publicitarios; estudiantes que dan clases particulares; emprendedores que acaban de abrir un negocio…

Una solución para ellos pueden ser algunas de las bonificaciones y descuentos en la cotización a la Seguridad Social contempladas por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social para fomentar el emprendimiento. Entre ellas figura la tarifa plana o cuota de 50 euros durante 12 meses para nuevos autónomos y menores de 30 años. La Ley de Reformas Urgentes para el Trabajo Autónomo (Ley 6/2017, de 24 de octubre) ha ampliado este periodo de deducción a un año más, pero la cuota se va incrementando de forma progresiva: 137,92 euros desde el mes 12 al 18 -50%  de reducción -, 192,79 euros desde el mes 18 al 24 -30% de reducción-. El principal requisito para acceder a este beneficio es no haber estado de alta como autónomo en los dos años anteriores.

Excepciones para facturar sin ser autónomo

La legislación exige darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos para poder facturar por trabajos realizados por cuenta propia. Pero si el rendimiento económico obtenido dificulta cumplir con esta exigencia, y las bonificaciones y descuentos en las cuotas de la Seguridad Social no son suficiente ayuda, existen dos excepciones a las que pueden acogerse los trabajadores para facturar sin inscribirse en el RETA, aunque conlleva riesgos. Dependerá de lo estrictos que sean la Administración, Inspección de Trabajo y Hacienda.

El primer requisito para poder facturar sin estar dado de alta en Autónomos es que los ingresos mensuales obtenidos por la actividad realizada sean inferiores al salario mínimo interprofesional, 735,90 euros en la actualidad (10.302,60 euros anuales repartidos en 14 pagas).

Asimismo, se debe demostrar que la actividad llevada a cabo por cuenta propia no es habitual. La legislación establece que, si el trabajo a realizar es frecuente, es necesario estar inscrito como autónomo. Los trabajadores que disponen de otro empleo en el Régimen General, pueden justificarlo con facilidad.

La Guía Laboral en su apartado 31.1. ‘Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos’, añade también que quedan exentas de la obligación de inscribirse en el RETA “las personas colegiadas que opten o hubieren optado por incorporarse a la Mutualidad de Previsión Social que pudiera tener establecida el correspondiente Colegio Profesional, siempre que la citada Mutualidad sea alguna de las constituidas con anterioridad al 10 de noviembre de 1995”

Requisitos a cumplir

Aunque no se esté inscrito en el RETA, para emitir facturas es recomendable registrarse como autónomo en el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE). Es un proceso gratuito. Ello implica la obligación declarar el IVA de forma trimestral y los ingresos obtenidos mediante los modelos 036 y 037. Si las agencias tributarias detectan irregularidades en el pago de impuestos sancionan de manera severa a los infractores. Hay que tener en cuenta que las empresas a las que se factura declaran sus operaciones, por lo que resulta fácil detectar las infracciones.

En el caso de detectarse anomalías con las cotizaciones a la Seguridad Social, se obliga a los infractores a abonar todas las cuotas pendientes desde que empezó a ejercer su actividad, además de un 20% de recargo más los intereses. Tampoco podrán acogerse a ninguna bonificación.

La opción más recomendable es darse de alta en alta en el RETA, aunque se obtengan pocos ingresos. ¿Tienes dudas? Desde IG Asesores podemos ayudar a realizar todos los trámites y recomendar las bonificaciones y descuentos que más se ajusten a las necesidades de los trabajadores autónomos.

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