10 precauciones a tomar antes de invertir en bolsa

Hombre preocupado por sus inversiones en Bolsa

Asesorarse, invertir el dinero que no se necesite en un futuro cercano, decidir qué porcentaje de pérdidas se está dispuesto a asumir…, son algunos consejos ofrecidos por los expertos a las personas sin experiencia interesadas en jugar en bolsa.

El mercado bursátil puede resultar muy atractivo para obtener altas rentabilidades con los ahorros. Sin embargo, es un escenario muy complejo donde hay que actuar de manera reflexiva para no perder lo invertido, o perder lo menos posible.

Entidades y gestores financieros animan a mover su dinero en bolsa no solo a millonarios y personas expertas, también a pequeños ahorradores, dado que se pueden encontrar valores para todo tipo de inversor: grande, modesto, arriesgado, conservador, interesado en el corto, medio o largo plazo... No existe un límite inferior a la hora de invertir. Eso sí, todos ellos deben cumplir con las mismas obligaciones. Y es que el tamaño de la inversión no genera excepciones.

Los ingresos en bolsa se obtienen a través de la compra de acciones de empresas y su posterior venta cuando sube su precio (esta ganancia se denomina plusvalía). Igualmente, con los beneficios que reparten las compañías entre sus accionistas (dividendos), la venta de derechos en las ampliaciones de capital y las acciones recibidas en una ampliación de capital liberada.

Antes de introducirse en el mercado bursátil es necesario conocer algunas de las exigencias con las que se van a encontrar los inversores. La compra y venta de valores, el cobro de dividendos, la custodia de valores y las ampliaciones de capital conllevan el pago de comisiones a los intermediarios financieros que se debe contratar para operar en bolsa. El inversor no puede hacerlo directamente. Asimismo, las ganancias obtenidas tributan. Por ejemplo, las plusvalías generadas por la venta de acciones a un precio superior al que se adquirieron son consideradas ganancias patrimoniales y tributan como rentas del ahorro. Los dividendos también.

Asesoramiento e información

Actuar en bolsa puede ser rentable, pero es necesario tener en cuenta que se trata de inversiones en renta variable. Ello supone que se puede tanto ganar como perder dinero. Por tanto, los especialistas, además de animar a participar en ella a los pequeños ahorradores, señalan algunas precauciones que hay que tomar para que la experiencia no resulte insatisfactoria.

Asesoramiento

El paso previo de un pequeño inversor novato y sin formación financiera debería ser adquirir conocimientos básicos del mundo bursátil: conceptos más importantes, funcionamiento, derechos y obligaciones… Con Internet este proceso está al alcance de cualquier persona. Existen numerosos portales web y foros donde poder aprender, mientras que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y Bolsas y Mercados Españoles (BME) ofrecen guías básicas. En las librerías, por su parte, se pueden encontrar múltiples manuales y libros sobre la materia.

Los especialistas consideran igualmente importante contar con asesoramiento a la hora de realizar una inversión, dado que las acciones y otros productos financieros necesitan un análisis técnico para valorar si son los adecuados para los objetivos que se quiere lograr con la inversión.

Invertir de manera meditada

El mercado bursátil ofrece productos para distintos perfiles de inversor, ello facilita elegir lo más adecuado para personas dispuestas a realizar apuestas arriesgadas o para inversores más conservadores. Es importante reflexionar y tener claro qué se quiere obtener con la inversión y el plazo para lograrlo. También es imprescindible decidir qué porcentaje de pérdidas se está dispuesto a asumir.

Invertir el dinero que no se necesite

Se recomienda invertir solo el dinero que se esté seguro no se va a necesitar en un futuro cercano y cuya pérdida no represente un grave trastorno para la economía del inversor. A los ahorradores primerizos se les aconseja comenzar con inversiones pequeñas y a medio o largo plazo. Ello les permitirá aprender sobre el funcionamiento de la bolsa y, después, podrá arriesgar algo más si le interesa.

Estar informado

Los inversores deben informarse constantemente sobre la inversión realizada: recoger datos de la empresa elegida y seguir su evolución, al igual que la de sus acciones… Este conocimiento se puede obtener de la documentación enviada por el intermediario financiero contratado, al igual que en los portales de bolsa y en la prensa económica.

La elección adecuada

Corto, medio o largo plazo

Invertir a corto plazo (menos de un año) es muy arriesgado. Se pueden obtener ganancias rápidas, pero también pérdidas. Esta opción requiere de una gran experiencia por parte del inversor. Para los ahorradores novatos se recomienda periodos de inversión más largos. Muchos expertos consideran que el medio plazo (entre uno y cinco años) es el más rentable.

Evitar las inversiones especulativas

Este tipo de inversiones son muy volátiles. No son la mejor opción para pequeños inversores, y menos aún para los primerizos. Tampoco se deben adquirir acciones dejándose guiar por rumores. La información contrastada es la mejor guía para la compra venta de acciones y otros productos financieros.

No comprar valores en caída

No se aconseja adquirir valores en plena caída. Es mejor dejar que toquen fondo y comprar cuando comiencen a subir, aunque el precio sea más caro.

Elegir empresas solventes

Se debe evitar invertir en empresas con una grave situación financiera, según los expertos, quienes aconsejan seleccionar siempre las solventes. A los inversores sin experiencia se les recomienda comenzar con acciones de grandes compañías, pues de ellas se puede obtener más y mejor información para valorar la idoneidad de compra y realizar un posterior seguimiento.

Diversificación

El peligro de perder dinero en bolsa se reduce si se diversifica la cartera de valores, si se adquiere acciones de diferentes sectores o distinto tamaño. Cuanta mayor sea la diversificación más repartido estará el riesgo.

Inversión indirecta

Aquellos pequeños ahorradores que no se atreven a jugar en bolsa tienen la posibilidad de hacerlo de manera indirecta, a través de fondos de inversión gestionados por entidades y profesionales financieros.

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