Los países emergentes más atractivos para invertir en 2017

Inversión en países emergentes

El ejercicio del año pasado ha resultado positivo para las economías emergentes. Las bolsas de los países en desarrollo han subido fuertemente a pesar de la política monetaria de Estados Unidos, las oscilaciones del petróleo y los problemas internos de cada nación. Por ejemplo, la bolsa de valores brasileña subió un 41% y las bolsas rusas RTSI y MICEX, un 40% y un 35% respectivamente.

A día de hoy, a pesar del riesgo que suponen las medidas proteccionistas impulsadas por Trump, los aranceles a la importación anunciados, la fuerte revalorización de la divisa estadounidense tras las últimas decisiones tomadas por la Reserva Federal y las fuertes restricciones a los visados, merece la pena invertir en estos mercados emergentes, puesto que sus bolsas -preferentemente la de India y China- muestran un mayor potencial que las bolsas de los países desarrollados, donde se prevé que este año ofrezcan una rentabilidad más bien escasa.

Cinco países destacan sobre los demás como destino de inversión para este año: India, China, Brasil, Rusia y Turquía. Aunque también hay otros que empiezan a posicionarse entre los mejores como Chile, Filipinas, Bangladesh, Indonesia y Sudáfrica. En este post nos centraremos en las primeras:

India

India es una de las pocas economías relevantes del mundo que tiende a aumentar su crecimiento. Es un país con mucho potencial y con las dinámicas socio-económicas y demográficas más prometedoras del mundo emergente.

La desmonetización que ha sufrido y el crecimiento de su clase media, que cada vez tiene mayor cuota de consumo, unidos a su modernización y una posible reforma fiscal que puede crear un sector público más eficiente y saneado -capacitado para invertir en infraestructuras- la convierten en determinante en la economía mundial de los próximos años y en una gran oportunidad para la inversión. Los expertos prevén para este 2017 un crecimiento del PIB del 7,6% que continuará subiendo en 2018, hasta un 7,8%.

Además, India es uno de los países con menos riesgo político entre los emergentes. Sus servicios y su economía doméstica van ganando en estabilidad y, aunque los picos de crecimiento son más bajos, también son más estables.

China

China hace ya tiempo que ha orientado su modelo de crecimiento hacia el consumo y eso le permite ser más independiente respecto a la situación exterior. Además, la interconexión de sus distintas bolsas, las iniciativas públicas coyunturales para impulsar la actividad económica y la reorganización de los márgenes empresariales la convierten en una buena apuesta.

Sin embargo, todavía no se sabe cuál será el impacto que las políticas del presidente de los EE.UU. tendrán sobre la economía China, aunque los expertos vaticinan que no afectarán a sus perspectivas de crecimiento, que seguirán aumentando de forma lenta. Por un lado, la anulación del Tratado del Pacífico la beneficia, pero por otro, se prevé que sea la más afectada por el proceso de normalización de los tipos de interés que ha iniciado la Reserva Federal.

Rusia

La coyuntura económica de Rusia muestra señales de mejoría que pueden ser favorables para las empresas en las que se puede invertir. Además, en este caso, el factor Trump juega a favor por el buen entendimiento en las relaciones entre Putin y el nuevo mandatario estadounidense.

Las acereras rusas, tras endeudarse y establecer recortes de costes, han creado una bolsa sostenible con mayores beneficios potenciales y unas rentabilidades por dividendo muy atractivas.

Brasil

La economía brasileña se está recuperando tras sufrir el impacto de una crisis institucional y económica que ha sacudido al país. Las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) auguran que irá saliendo de la recesión y que acabará 2017 con una subida de su PIB del 0,5%.  Brasil se está beneficiando del aumento del precio del petróleo, está bajando los tipos de interés y mantiene su inflación contenida.

Es el séptimo país del mundo por el volumen de su PIB y el quinto por población. El tamaño de su economía y de su mercado doméstico, el incremento de su clase media, el volumen de inversión extranjera y sus reservas de divisas, junto a su moderada deuda externa y su economía diversificada son sus principales baluartes.

Turquía

Desde su posición privilegiada entre Asia y Europa, que le permite actuar como puente entre continentes y mares, Turquía dispone de un buen contexto para los negocios, una economía competitiva y una población capacitada con un buen nivel formativo. El FMI estima que su PIB crecerá un 3% durante este 2017. Pero no todo son pros para invertir, hay que tener en cuenta su inestabilidad geopolítica, la volatilidad de su divisa, y su tendencia de financiación con emisiones de deuda a corto plazo. Aun así, es otro de los países emergentes más atractivos para invertir.

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