De qué bonificaciones podemos beneficiarnos por contratar a personas con discapacidad

Las empresas pueden obtener una serie de bonificaciones si contrata a personas que pertenecen a determinados colectivos. Es el caso de los mayores de 45 años, desempleados jóvenes entre 16 y 30 años, personas con discapacidad, víctimas de terrorismo o violencia de género o trabajadores en situación de exclusión social.

Se trata de un beneficio mutuo porque las empresas pueden obtener bonificaciones y reducciones por esa contratación y en el caso de la persona contratada, el beneficio es que accede al mercado laboral, un mercado que a veces presenta dificultades añadidas para ella.  En esta ocasión nos centraremos en el colectivo de las personas con discapacidad, ya que existen incentivos para su contratación en el supuesto de contratos indefinidos ordinarios, contratos temporales de Fomento de Empleo, contratos para la formación, contratos en prácticas o de interinidad, entre otros. Veamos en qué consisten.

El Servicio Vasco de Empleo (Lanbide) ofrece información sobre los diferentes contratos que pueden hacerse a las personas pertenecientes a este colectivo (en la actualidad hay nueve modelos) y en cada uno de ellos se muestran los incentivos (subvenciones y bonificaciones) asociados a cada uno de ellos.

De entre todos los modelos de contratación tomaremos como ejemplo dos que pueden ser, digamos, más comunes. El primero de ellos es el indefinido. La subvención es de 3.907 euros por contrato a tiempo completo y proporcional a jornada parcial. Y en cuanto a bonificaciones se refiere, según lo establecido por el Programa Fomento Empleo Ley 43/2006 durante la vigencia del contrato, será de 4.500 euros al año (para un hombre menor de 45 años sin discapacidad severa) hasta los 6.300 euros año (para una mujer de menos de 45 años con discapacidad severa).

En el caso de un contrato temporal de personas con discapacidad, las bonificaciones van desde los 3.500 euros al año (para hombres menores de 45 años sin discapacidad severa) hasta los 5.300 euros al año (para una mujer de menos de 45 años con discapacidad severa).

Ayudas

 Lanbide también recoge Empleo con Apoyo, que lo define exactamente como un recurso a disposición de las empresas para ayudarlas, no solo a responder a su obligación legal de contratar a personas trabajadoras con discapacidad (recogido en el artículo 42 del Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre), sino a desarrollar su estrategia de Responsabilidad Social Empresarial. Una medida que también ofrece a la empresa una serie de beneficios para la contratación de un trabajador que cumpla con unos requisitos específicos.

Además de todo lo que hemos comentado anteriormente, el Servicio Vasco de Empleo publica convocatorias para solicitar ayudas. Así, y hasta finales de año ya se pueden solicitar ayudas de fomento del empleo para personas con discapacidad; ayudas para el mantenimiento del empleo de personas trabajadoras con discapacidad en Centros Especiales de Empleo y ayudas para la financiación de las Unidades de Apoyo a la Actividad Profesional de los Centros Especiales de Empleo en el País Vasco.

Como vemos, hay diferentes tipos de contratos y convocatorias de ayudas a las que las empresas pueden optar, con una documentación necesaria para cada una de ellas. Es por ello que, ante todas las posibilidades que tiene una empresa para contratar a una persona con discapacidad, se hace necesario contar con profesionales, como IG Asesores, para resolver todas las dudas que se puedan plantear.

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