Deducciones fiscales por actividades de I+D+i

Grupo de investigadores en laboratorio

Invertir en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) es fundamental para un país y su economía. Es fuente de generación de avances tecnológicos e innovaciones, y aporta riqueza y valor añadido en un mercado globalizado muy competitivo.

Uno de los instrumentos utilizados por los gobiernos para impulsar la innovación son los incentivos fiscales. El Territorio Histórico de Bizkaia tiene los suyos propios, recogidos en los artículos 62, 63 y 64 de la Norma Foral 11/2013, de 5 de diciembre, del Impuesto sobre Sociedades, reglamento modificado por la Norma Foral 5/2016, con disposiciones dirigidas a fomentar la inversión privada en emprendimiento e innovación. Las nuevas medidas entraron en vigor en enero de 2017 y se basan en la incentivación de la colaboración entre dos empresas, una que desarrolla la actividad innovadora y otra que la financia.

Como apoyo a esta cooperación empresarial, los departamentos de Hacienda y Finanzas y de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia suscribieron un convenio de colaboración, en virtud del cual se habilitaba a la sociedad foral Beaz -especializada en temas de innovación- para la emisión de informes de calificación a efectos fiscales dispuestos para corroborar que los solicitantes de los incentivos cumplen con los requisitos científicos y tecnológicos exigidos en la Norma Foral 11/2013. Estos informes son vinculantes.

Qué se considera I+D

Y antes de invertir hay que saber en qué se va a invertir para obtener deducciones. Así, el artículo 62 de la norma del Impuesto de Sociedades establece que se estimarán como actividades de investigación y desarrollo, y por tanto válidas para que los inversores, tanto si son personas físicas como sociedades, puedan acceder a deducciones fiscales, las mencionadas (literalmente) en los siguientes epígrafes:

- La «investigación básica» o la indagación original y planificada que persiga descubrir nuevos conocimientos y una superior comprensión en el ámbito científico o tecnológico, desvinculada de fines comerciales o industriales.

- La «investigación aplicada» o la indagación original y planificada que persiga la obtención de nuevos conocimientos con el propósito de que los mismos puedan ser utilizados en el desarrollo de nuevos productos, procesos o servicios, o en la mejora significativa de los ya existentes.

- El «desarrollo experimental» o la materialización de los resultados de la investigación aplicada en un plan, esquema o diseño de nuevos productos, procesos o servicios, o su mejora significativa, así como la creación de prototipos no comercializables y los proyectos de demostración inicial o proyectos piloto, siempre que los mismos no puedan convertirse o utilizarse para aplicaciones industriales o para su explotación comercial.

- La concepción de «software» avanzado, siempre que suponga un progreso científico o tecnológico significativo mediante el desarrollo de nuevos teoremas y algoritmos o mediante la creación de sistemas operativos y lenguajes nuevos, o siempre que esté destinado a facilitar a las personas con discapacidad el acceso a los servicios de la sociedad de la información. No se incluyen las actividades habituales o rutinarias relacionadas con el «software».

 Deducciones

Las empresas que realicen actividades de investigación y desarrollo podrán practicar una deducción de la cuota líquida, cuyos porcentajes aparecen recogidos en el artículo 62 que hemos mencionado anteriormente:

- El 30% de los gastos efectuados en el período impositivo por este concepto. En el caso de que los gastos llevados a cabo en la realización de actividades de investigación y desarrollo en el período impositivo sean mayores que la media de los efectuados en los dos años anteriores, se aplicará el porcentaje del 30% anterior hasta dicha media, y el 50% sobre el exceso respecto de la misma. Además, se practicará un descuento adicional del 20% del importe de los siguientes gastos del período:

  1. a) Los gastos de personal de la entidad correspondientes a investigadores cualificados adscritos en exclusiva a actividades de investigación y desarrollo.
  2. b) Los gastos correspondientes a proyectos de investigación y desarrollo contratados con universidades, organismos públicos de investigación o centros tecnológicos y centros de apoyo a la innovación tecnológica, reconocidos y registrados como tales según el Real Decreto 2093/2008, de 19 de diciembre.

- El 10% de las inversiones en elementos de inmovilizado material e intangible, excluidos los inmuebles y terrenos, siempre que estén relacionadas exclusivamente a las actividades de investigación y desarrollo.

Con respecto a las deducciones por actividades de innovación tecnológica, el artículo 63 de la Norma Foral 11/2013, establece las siguientes:

- La realización de actividades de innovación tecnológica dará derecho a practicar una deducción de la cuota líquida del 15% en el caso de proyectos de diseño industrial e ingeniería de procesos de producción, que incluirán la concepción y la elaboración de los planos, dibujos y soportes destinados a definir los elementos descriptivos, especificaciones técnicas y características de funcionamiento necesarios para la fabricación, prueba, instalación y utilización de un producto, así como la elaboración de muestrarios textiles.

También se pueden practicar descuentos del 15% en el caso de adquisición de tecnología avanzada en forma de patentes, licencias, «know how» y diseños. Aunque no darán derecho a la deducción las cantidades satisfechas a personas o entidades vinculadas al contribuyente. La base correspondiente a este concepto no podrá superar la cuantía de un millón de euros.

El segundo porcentaje a deducir por actividades de innovación tecnológica asciende al 20%. Se reserva para aquellos proyectos cuya realización se encargue a universidades, organismos públicos de investigación o centros tecnológicos y centros de apoyo a la innovación tecnológica, reconocidos y registrados como tales según el Real Decreto 2093/2008, de 19 de diciembre. Se puede practicar igualmente cuando se obtenga el certificado de cumplimiento de las normas de aseguramiento de la calidad de la serie ISO 9000, ISO 14000, GMP o similares, sin incluir aquellos gastos correspondientes a la implantación de dichas normas.

Deducciones para inversores

El 1 de enero de 2017 entró en vigor la Norma Foral 5/2016 con medidas que posibilitan transferir las deducciones fiscales a entidades financiadoras o inversores particulares. Esta disposición fue tomada con el fin de atraer inversión privada hacia compañías innovadoras jóvenes y les ayude a sacar adelante sus iniciativas y aportar valor añadido a la industria tecnológica vasca.

Los inversores que apuesten por aportar capital a proyectos de I+D+i podrán aplicarse en Bizkaia la deducción fiscal fijada en el Impuesto sobre Sociedades para las compañías que llevan a cabo actividades de investigación, desarrollo e innovación. Para ello, previamente, la firma investigadora y la sociedad financiadora deberán firmar un contrato que describa el proyecto, el presupuesto y la forma de financiación.

Posteriormente, para poder optar a las deducciones deberán presentar la solicitud a Beaz, que realizará un informe corroborando que cumplen con las exigencias científicas y tecnológicas establecidas por la Norma Foral 11/2013. Las entidades financiadoras tienen la posibilidad de beneficiarse de una deducción con el límite del 120% de los fondos aportados.

Si la petición se realiza en el primer semestre del año natural, el informe de Beaz será emitido a lo largo de dicho año. Si la solicitud se presenta en el segundo semestre del año, lo será a lo largo del ejercicio natural o en el primer semestre del siguiente.

Para aclarar dudas sobre este tipo de inversiones y deducciones se puede necesitar asesoramiento dados los requisitos que se deben cumplir. Es por ello que desde IG Asesores ofrecemos nuestros servicios de consultoría y asesoría.

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