El tipo de interés de demora con Hacienda

En algunas ocasiones los pagos pueden retrasarse y no producirse en los plazos de tiempo establecidos. Cuando eso ocurre, el pagador se convierte en deudor y su acreedor sufre un perjuicio por ese retraso de la deuda. La ley prevé estos posibles retrasos y por ello establece un interés de demora que penaliza a los deudores que no hacen frente a sus pagos a tiempo. Este interés de demora se aplica tanto para las deudas con Hacienda como para las de la propia Agencia Tributaria con sus contribuyentes.

Como el valor del dinero cambia con el tiempo y varia de un año a otro, el Gobierno fija, anualmente, un tipo de interés de demora que se actualiza en los Presupuestos Generales del Estado. Si en alguna ocasión este tipo de interés de demora no quedase fijado específicamente en la Ley de Presupuestos Generales del Estado se podría calcular incrementado en un 25 % el tipo de interés legal del dinero.

Como los presupuestos de este año, 2018, aún no se han aprobado, hasta entonces se utilizará el tipo de interés de demora vigente durante el año anterior, el 2017, que se estableció en la Ley 3/2017, de 27 de junio, de Presupuestos Generales del Estado, en el 3,75 %, cifra que coincide también con la del pasado ejercicio 2016 y que se encuentra en los registros más bajos establecidos por las leyes de presupuestos generales desde el año 1996. Por su parte, el tipo de interés legal del dinero se fijó en el 3,00 %.

En el Territorio Historico de Bizkaia, el interés de demora regulado también es del 3,75 %, con efectos desde el 31 de diciembre de 2016, de conformidad con lo establecido en la disposición adicional primera de la Norma Foral 7/2016, de 27 de diciembre, de Presupuestos Generales del Territorio Histórico de Bizkaia para el año 2017.

El interés de demora es una buena medida disuasoria para todos los contribuyentes que no pueden, o no están dispuestos, a pagar a la Agencia Tributaria en tiempo y forma, a la vez que supone una importante fuente de ingresos para Hacienda, ya que son muchos los contribuyentes con deudas pendientes.

¿En qué casos hay que aplicar el interés de demora?

En Bizkaia, los intereses de demora están recogidos y regulados por el artículo 26 de la Norma Foral 2/2005, de 10 de marzo, General Tributaria del Territorio Histórico de Bizkaia, que los define como una prestación accesoria que se exigirá a los obligados tributarios y a los sujetos infractores como consecuencia de:

  • la falta de realización de un pago dentro de los plazos establecidos en esta Norma Foral
  • el cobro de una devolución improcedente
  • en el resto de casos previstos en la normativa tributaria,
  • cuando se reciba una petición de cobro de deudas de titularidad de otros Estados o de entidades internacionales o supranacionales conforme a la normativa sobre asistencia mutua, salvo que dicha normativa establezca otra cosa.

 ¿Cómo se calculan los intereses de demora?

Los intereses de demora se devengarán durante todo el tiempo a que se extienda el retraso en el pago y se calcularán aplicando el citado interés del 3,75 % sobre la cuota tributaria o cantidad que resulte de la obligación de realizar pagos a cuenta o sobre la cuantía de la devolución cobrada improcedentemente y, en su caso, sobre el importe de los recargos a que se refiere la letra d) del apartado 2 del artículo 56 de la de la Norma Foral 2/2005 y de las sanciones.

En el caso de autoliquidaciones presentadas fuera del plazo establecido en la normativa de cada tributo, no se exigirán intereses de demora cuando la presentación se haya realizado sin requerimiento previo y con ingreso de la deuda tributaria dentro de los seis meses siguientes a la terminación de aquél.

En las situaciones en que resulte necesaria la práctica de una nueva liquidación como consecuencia de haber sido anulada otra liquidación por una resolución administrativa o judicial, se conservarán íntegramente los actos y trámites no afectados por la causa de anulación, con mantenimiento íntegro de su contenido, y exigencia del interés de demora sobre el importe de la nueva liquidación.

En estos casos, la fecha de inicio del cómputo del interés de demora será la misma que hubiera correspondido a la liquidación anulada y el interés se devengará hasta el momento en que se haya adoptado el acuerdo de la nueva liquidación, sin que el final del cómputo pueda ser posterior al plazo máximo para ejecutar la resolución.

No se exigirán intereses de demora cuando la Administración tributaria incumpla por causa imputable a la misma los plazos establecidos en esta Norma Foral para resolver, exigiéndose el interés exclusivamente hasta la fecha final de dichos plazos, salvo en los casos de incumplimiento de los plazos de resolución de las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de pago y de compensación de deudas.

En ocasioens de aplazamiento o fraccionamiento de pago el procedimiento para la exigibilidad de los intereses se regulará reglamentariamente.

¿Si Hacienda se retrasa en la devolución de IRPF también debe abonar intereses de demora?

Al igual que todas las deudas de los contribuyentes conllevan el pago de intereses, las deudas generadas por la Administración también deben sobrellevan el pago del interés de demora. Hacienda tiene un plazo de 6 meses desde la finalización del periodo voluntario de presentación de las declaraciones de renta para abonar las devoluciones. Si sobrepasa dicho periodo de tiempo sin realizar el abono, estará obligada a pagar la cantidad adeudada más los intereses de demora, el 3,75 %.

Hacienda aplica automáticamente este interés de demora una vez que el retraso en la devolución supera el 31 de diciembre, por lo que el contribuyente no tiene la necesidad de reclamarlo para poder cobrarlo. De todas formas, es normal que todos pensemos que si pasa el tiempo y Hacienda no nos devuelve el dinero, no podemos quedarnos cruzados de brazos esperando sin más y que debemos hacer algo para reclamarlo.

Una vez que Hacienda haya realizado la devolución de la Declaración de la Renta, al contribuyente le llegará una notificación de la Agencia Tributaria con los intereses de demora correspondientes. En ese momento es recomendable comprobar si son correctos.

Es importante saber que el interés de demora se aplica de forma proporcional a los días de retraso en el pago. Se tiene en cuenta el periodo de 12 meses, de manera que, si el retraso es inferior al mismo, sólo se aplicará la parte proporcional. Así que si, por ejemplo, Hacienda te adeudase 100 euros y te hiciese el pago durante este mes, no tendría que ingresarte 3,57 euros de intereses, sino solamente 0,625 euros.

De modo que, aunque suene bien, en realidad es una cantidad muy baja la que Hacienda paga por los intereses de demora. Sobre todo, teniendo en cuenta que, a fecha de 29 de diciembre de 2017, Hacienda había efectuado ya el 96,9% de las devoluciones y había abonado el 93,2% de los importes solicitados. Según los datos oficiales publicados a principio de enero, la Agencia Tributaria (Aeat) había devuelto hasta entonces, 9.319 millones de euros a 13,61 millones de contribuyentes de esta campaña de IRPF.

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