Medidas tributarias para contrarrestar el impacto del Covid-19 en la economía

El virus avanzaba y ya eran miles las personas afectadas que ingresaban en los hospitales mientras la población permanecía en sus casas. El Gobierno, para frenar el avance de la enfermedad, establecía el estado de alarma que, entre otros, decretaba el cierre de las empresas no esenciales. Esto que parece una película de ciencia ficción es absolutamente real. Y es que la crisis del Covid-19 está afectando a la vida de los ciudadanos y a la marcha de la economía a nivel mundial.

En Bizkaia, grandes empresas, pymes y autónomos se ven abocadas a ejercer medidas excepcionales que están afectando a sus cuentas de resultados y los trabajadores afectados por ERTES crecen cada día. Ante tal panorama, la Diputación Foral ha adoptado una serie de medidas tributarias extraordinarias para hacer frente al impacto que el virus está teniendo en la economía de nuestro territorio, con el propósito de mejorar la liquidez de las personas, especialmente de microempresas, pymes y autónomos, y a prevenir un impacto económico negativo mayor sobre los sectores más vulnerables de la economía. ¿De qué medidas se trata?

En primer lugar, tal y como se recoge en Decreto Foral Normativo 1/2020, de 17 de marzo, la suspensión o prórroga del inicio de procedimientos. Así, queda aplazado hasta el próximo lunes 1 de junio la fecha de comienzo de los procedimientos tributarios que deban realizarse de oficio, en aquellos supuestos cuyo comienzo deba producirse a partir del 16 de marzo de 2020.

Esta moratoria no afectará a los procedimientos sancionadores, a las compensaciones de oficio, a los embargos, ni a las propuestas de liquidación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, entre otros supuestos.

Asimismo, se amplía hasta el próximo 1 de junio el plazo voluntario de presentación de autoliquidaciones y declaraciones, a excepción de aquellas que deban tramitarse obligatoriamente en la sede electrónica de la Hacienda Foral.

Y, por último, el 1 de junio también es el inicio del plazo para cualquier actuación en el ámbito tributario que deba comenzar a instancia del contribuyente, siempre que la presentación telemática no sea obligatoria.

La segunda medida adoptada es la ampliación de plazos para:

-El plazo voluntario de presentación e ingreso de autoliquidaciones correspondientes al mes de febrero, que se extiende hasta el próximo 14 de abril.

-El ingreso de las liquidaciones cuyo vencimiento se produzca a partir del 16 de marzo de este año, que se extenderá 15 días naturales.

La tercera medida aprobada es la suspensión de la tramitación de todos procedimientos tributarios en curso por el plazo que comprende del 16 de marzo al 1 de junio de 2020, así como el plazo para la contestación de requerimientos individualizados de aportación de documentos, antecedentes o información con trascendencia tributaria, según explican desde el organismo foral.

La cuarta medida es el aplazamiento del pago de impuestos. En este sentido resaltar, que se aprueba una prórroga excepcional de las deudas tributarias de trabajadores autónomos, microempresas y pequeñas empresas. Esto quiere decir que las deudas cuyo plazo voluntario de presentación e ingreso finalice entre las fechas del 16 de marzo y el 1 de junio de 2020 podrán ser aplazadas sin garantía y sin devengo de intereses de demora. El pago de estas deudas se suspenderá durante un periodo de tres meses desde la finalización del periodo voluntario, y se ingresará a partir de entonces en seis cuotas mensuales de igual importe.

Asimismo, podrán acogerse a este aplazamiento excepcional los autónomos y pequeñas empresas y microempresas respecto a las deudas tributarias liquidadas por la Administración y cuyo plazo voluntario de ingreso finalice entre las fechas antes mencionadas. El pago de estas deudas se suspenderá durante un periodo de tres meses desde la finalización del periodo voluntario, y se ingresará a partir de entonces en seis cuotas mensuales de igual importe.

La quinta medida aprobada por la Diputación tiene que ver con los aplazamientos vigentes. Así, se retrasa un mes el pago del plazo correspondiente a marzo de los aplazamientos concedidos. De este modo, el 25 de marzo Hacienda no ha cobrado estos vencimientos, retrasando también un mes los vencimientos restantes. Resaltar que esta medida no llevará consigo el devengo de intereses de demora.

Por último, se aprobó la suspensión de los pagos fraccionados de IRPF de los trabajadores autónomos. Así, las personas físicas que realizan actividades económicas no estarán obligadas a autoliquidar e ingresar los pagos fraccionados de IRPF que corresponden a los dos primeros trimestres de 2020. Una medida que beneficia de forma directa a unos 35.000 contribuyentes que en estos dos pagos a cuenta ingresan a Hacienda aproximadamente unos 40 millones de euros.

Más decisiones

Ya hemos repasado las medidas puestas en marcha por el Departamento de Hacienda y Finanzas de la Diputación Foral de Bizkaia para apoyar la liquidez de empresas y trabajadores autónomos. Y a ellas se une el compromiso de este organismo para garantizar y adelantará, en la medida de lo posible avisa la Diputación, las devoluciones previstas para los próximos meses.

Esto de momento se traduce que, hasta el próximo día 31 de mayo y solamente en devoluciones de IVA, las empresas y autónomos del territorio recibirán de la Hacienda Foral 224 millones de euros.

Por otro lado, la Hacienda Foral comenzará en la primera semana de mayo, con el inicio de la campaña de Renta 2019, las devoluciones correspondientes al IRPF, del que tiene previsto devolver más de 431 millones de euros.

Estos cambios y medidas recién incorporadas puede crear alguna confusión, así que desde IG Asesores podemos asesorar a empresas y particulares para aclarar cualquier duda.

 

 

 

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