‘DIVA’, un innovador sistema electrónico para la devolución del IVA a turistas extranjeros

Los países con una potente industria turística disponen de distintos instrumentos para atraer visitantes extranjeros e incentivar su gasto. El más extendido es el ‘tax free’, que consiste en la deducción de gravámenes en la compra de determinados artículos. En España y el resto de la Unión Europea (UE) se devuelve el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

El descuento del IVA no se aplica en el momento de realizar las compras, sino que el viajero tiene derecho a solicitar su reembolso, siempre y cuando cumpla una serie de requisitos. Para ello, debe pedir en los comercios habilitados el formulario ‘DIVA’. ¿Qué es? Se trata de un innovador sistema electrónico puesto en marcha por la Agencia Tributaria en noviembre de 2016 con el fin de agilizar los trámites del sellado de los documentos que se requieren para la devolución del impuesto a la salida del territorio de aplicación del IVA, es decir, al abandonar la UE. Una puntualización: el ‘tax free’ solo se aplica a personas físicas, no a empresas. Éstas últimas pueden recuperar el IVA de sus facturas a través de otros medios cuando el gasto esté relacionado con su actividad.

Desde el 1 de enero de este año, ‘DIVA’ sustituye al procedimiento anteriormente en vigor y que consistía en un sellado manual de las facturas de compra por parte de la Aduana, cuando el visitante presentaba los bienes adquiridos antes de abandonar la Unión Europea. ‘DIVA’ coexistió con este sistema desde su entrada en funcionamiento en 2016.

¿Cómo funciona ‘DIVA’?

El turista debe solicitar en los establecimientos donde ha realizado sus compras la entrega de un formulario ‘DIVA’. En el momento de abandonar el país, el documento debe ser validado electrónicamente en los puntos de sellado de cada Aduana. También puede hacerlo él mismo en los terminales interactivos ‘DIVA instalados en aeropuertos, pasos aduaneros terrestres y puertos.

Para obtener la validación es imprescindible portar el pasaporte, la tarjeta de embarque o billete de viaje, las facturas de compra, el formulario ‘DIVA’ y los bienes adquiridos y por los que se solicita la devolución del IVA. A tener en cuenta: si no se presentan las mercancías, no se obtendrá el sellado del ‘DIVA’.

Una vez confirmada la validación, el visitante puede conseguir el reembolso inmediato en las entidades de gestión de ‘tax free’ autorizadas por la Agencia Tributaria que están situadas en las zonas de embarque. Pero eso sí, deberá abonar una comisión por el trámite.

¿La alternativa? Se puede reclamar la devolución a los comercios donde ha realizado las compras. Para ello, el turista debe enviar el formulario ‘DIVA’ visado por la Aduana a los proveedores, quienes reintegrarán la cuota total repercutida en el plazo de quince días mediante cheque, transferencia bancaria, abono en tarjeta de crédito u otro medio que acredite la operación. El viajero, por su parte, tiene un plazo de cuatro años para llevar a cabo la reclamación. Transcurrido este periodo las tienda proveedoras no tienen la obligación de devolver el IVA.

Si tras su estancia en España, el visitante viaja a otros países de la Unión Europea, la validación de los formularios ‘DIVA’ debe realizarse ante las autoridades competentes del Estado Miembro por el que saldrá de la UE, y, remitirlos posteriormente a los comercios españoles que los expidieron, o bien, a la agencia de ‘tax free’, involucrada en la operación.

¿Quién puede pedir el reembolso?

Ya hemos visto cómo se puede solicitar la devolución del impuesto y ahora nos vamos a centrar en quién/quiénes pueden pedirlo:

Los turistas que residan en un país que no pertenezca a la Unión Europea, en las Islas Canarias, o en las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla.

Las adquisiciones de bienes tienen que haber sido realizadas en la Península o en las Islas Baleares. Quedan fuera del derecho a reembolso las compras efectuadas en las Islas Canarias o en Ceuta y Melilla.

La devolución del IVA se aplica sobre compras efectuadas de manera ocasional y para uso personal o familiar, u ofrecerlos como regalo; es decir que deben estar desprovistas de finalidad comercial. Y a modo de ejemplo, no se puede reclamar el IVA abonado en hoteles, restaurantes, teatros, alimentos o cualquier producto no exportable.

El importe de las facturas de cada comercio donde se realicen las adquisiciones tiene superar los 90,15 euros, impuestos incluidos.

Los turistas deberán llevar consigo las mercancías adquiridas a su país de residencia habitual en el plazo de tres meses siguientes a la fecha de la realización de las compras. No pueden ser facturadas antes de la validación del formulario ‘DIVA’.

Ventajas del sistema ‘DIVA’

‘DIVA’ nació de la mano del Plan Nacional de Turismo de Compras, aprobado por el Gobierno en noviembre de 2014. ¿Objetivo? Mejorar el procedimiento de devolución del IVA en las compras efectuadas por los turistas, además de adecuarse a los sistemas homólogos más avanzados en otros países comunitarios.

Con ‘DIVA’, el visitante gana en la agilización de los trámites del sellado de los documentos requeridos para el reembolso del IVA. Por su parte, los comercios que utilizan el sistema, se benefician de una mayor seguridad y trazabilidad durante todo el proceso, dado que la documentación se incorpora directamente a la base de datos de la Administración Tributaria. Para la autoridad aduanera, supone una mejora en la gestión de los riesgos de un uso ilícito de esta ventaja fiscal.

¿Alguna duda sobre cómo gestionar ‘DIVA’? Desde IG Asesores podemos ayudar tanto a los comercios como a las personas que pueden beneficiarse del reembolso del IVA.

Los comentarios están cerrados.