11 Estrategias para mejorar la productividad laboral

formación a empleados

Aumentar la productividad se ha convertido en uno de los aspectos que más preocupan a las empresas y en un objetivo prioritario a conseguir si quieren volverse más competitivas dentro de su ámbito laboral.

A continuación, detallamos algunas recomendaciones que pueden mejorar la productividad laboral de tu empresa para optimizar su efectividad:

  • Tener una buena organización interna que planee estratégicamente todo el proceso productivo: objetivos, procedimientos, metas, reparto de tareas, equipos de trabajo, definir tiempos… Es necesario crear rutinas de trabajo y aplicar una correcta gestión del tiempo. Es primordial que cada trabajador sepa planificar adecuadamente su jornada y sus tareas, que se organice y calendarice sus proyectos, optimizando su tiempo. Concretar objetivos y fijarse metas diarias ayuda a alcanzar la máxima eficiencia.
  • Saber priorizar tareas. Es necesario distinguir entre lo urgente y lo importante. Hay que analizar con cuidado cuales son las actividades más importantes y no dejar de atenderlas por cosas urgentes que en un futuro cercano no significarán nada.
  • Es indispensable fijarse unas tareas y finalizarlas. Para ello es esencial no aplazar las tareas más complicadas o menos apetecibles. Se debe comenzar la jornada diaria enfrentándose a primera hora a esos temas más complicados y difíciles para resolverlos así con una mayor rapidez y contundencia.
  • Procurar realizar las tareas de una en una. La multitarea parece ofrecer unos mayores beneficios, pero a la larga no mezclar actividades y enfrentarse a cada tema por separado permite enfocar y concentrarse mejor, solucionando los asuntos en menos tiempo.
  • Dividir los grandes proyectos en partes más pequeñas. Al plantearse minimetas, más sencillas y cortas, en las que poder trabajar por separado, el cerebro responde mejor, la presión y el estrés son menores y la consecución de las metas es más rápida y satisfactoria.
  • Aprender a delegar. Uno no puede encargarse de todo, por eso es necesario saber delegar en los empleados y elegir correctamente a las personas que serán responsables de cada tarea.
  • Hacer pausas y descansar cada cierto tiempo. En la planificación diaria de tareas se deben dejar pequeños periodos de tiempo libre que permitan oxigenarse, estirar un poco las piernas, desconectar brevemente… No son una pérdida de tiempo, sino una necesidad que ayudará minimizar el agotamiento físico y mental y mejorará la productividad.
  • Mantener una buena comunicación interna y externa. Gestionar de manera adecuada la comunicación es un factor imprescindible para coordinar las tareas, construir puentes entre departamentos, fomentar el trabajo en equipo, conocer y atender a los clientes… Debe existir un clima de comunicación constante, que no sólo se produzca en las reuniones.
  • Innovarse y modernizarse. Es necesario contar con la tecnología adecuada y actualizada. Los trabajadores tienen que contar con un entorno, equipos y herramientas adecuadas para desarrollar su trabajo y poder crear nuevos proyectos. Es necesario saber adaptarse a los cambios y tener una visión abierta e innovadora que proyecte a la empresa hacia el futuro.
  • Formar y capacitar a los empleados. Es primordial que los trabajadores puedan aumentar sus conocimientos y adquirir nuevas habilidades y competencias. Una formación continua garantiza mejores resultados, mayor productividad y mayor eficacia en la toma de decisiones y la resolución de problemas.
  • Estimular, motivar, incentivar y recompensar a los trabajadores. Aumentar el grado de bienestar y satisfacción de los trabajadores hace que se sientan más valorados, vinculados y participes en la empresa, lo que también aumenta su rendimiento productivo.

Por lo tanto, para convertirse en una compañía productiva es necesario tener una infraestructura moderna y bien equipada, una organización eficiente y contar con un personal motivado e involucrado que rinda al máximo durante su jornada laboral.

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