Cómo actuar ante un caso de mobbing o acoso laboral

En ocasiones, algunos trabajadores sufren situaciones de mobbing en su entorno laboral. El acoso o comportamiento abusivo puede proceder tanto de parte de sus superiores como de sus propios compañeros, aunque el primer tipo, conocido como mobbing vertical descendente, es el más habitual.

Lo primero que debes hacer es intentar frenar el abuso, informando en tu empresa sobre los hechos, al encargado de recursos humanos, al representante legal de los trabajadores, o a un superior jerárquico que pueda atajar el acoso, investigando objetivamente la situación y tomando medidas oportunas y contundentes al respecto. Si la notificación es por escrito mucho mejor, para que quede constancia de su recepción, por si fuese necesario demostrarlo más adelante.

Lamentablemente, a veces es difícil poder demostrar que el acoso es real y existe, por lo cual, antes de poner los hechos en conocimiento de tus superiores, debes recabar todas las pruebas que puedas: testigos, documentos, correos electrónicos, notas, grabaciones…

Pasado un tiempo prudencial, si la empresa no toma medidas para resolver el problema y la situación de acoso se sigue perpetuando, el siguiente paso será denunciar los hechos externamente. También deberás recurrir directamente a la denuncia externa en caso de trabajar en una empresa pequeña y de que el acoso se esté produciendo desde la propia dirección.

Tomar acciones legales

Existen dos maneras de hacerlo, que además pueden ser complementarias: por vía administrativa, ante Inspección de Trabajo o por vía judicial, en este caso existen varios tipos de acciones legales que se pueden emprender en base a los daños y/o perjuicios sufridos.

Si optas por la vía administrativa, deberás presentar una denuncia ante Inspección de Trabajo, incluyendo todas las pruebas de las que dispones. Desde allí, enviaran a un inspector de trabajo a tu empresa que, de forma anónima, sin develar el nombre del trabajador denunciante, investigará los hechos y levantará un acta. Además, puede obligar a la empresa a cesar en el acoso o a tomar las medidas taxativas para que el acoso termine, pudiendo también sancionar a la empresa, por ser la acosadora o por no haberlo evitado tras conocerlo.

Si decides emprender acciones legales y recurrir a los tribunales, existen varios tipos de procedimientos o vías:

-Penal. Contra el acosador: por delitos de coacción, agresión y/o amenazas. Contra la empresa: por no haber tomado medidas para evitar o minimizar los daños causados.

-Civil. Se pueden pedir responsabilidades contra el agresor.

-Contencioso-administrativa. Si eres un funcionario público y tus superiores no han actuado según el protocolo en casos de acoso laboral deberás interponer denuncia ante la jurisdicción contencioso-administrativa.

- Social. Esta vía se utiliza en el caso de que el acosador sea el propio empresario. Existen varios procedimientos que se pueden emprender, entre ellos:

- Demanda por Tutela de Derechos Fundamentales. Es el procedimiento más urgente. Defiende la dignidad del trabajador contra el acoso recibido. El Juez debe constatar el acoso y obligar al acosador a cesar.

- Procedimiento para Extinguir la relación laboral. Obliga a la empresa a reconocer la máxima indemnización como si fuese un despido improcedente y permite cobrar la prestación del paro.

- Reclamación de Daños y perjuicios. Se solicita a la empresa que pague los daños y perjuicios soportados y derivados del acoso. Para llevarlo a cabo es necesario demostrar los daños y cuantificarlos.

Para saber en cada caso cuál es el camino más recomendable a seguir, es conveniente contar con asesoramiento legal, especializado en el tema, que te facilite ayuda, información y te encamine hacia la vía más adecuada para ti.

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