Todo lo que debes saber sobre el finiquito

trabajadora recibiendo carta de despido

En algunas ocasiones, más de un trabajador se ha encontrado de repente delante de un finiquito sin saber muy bien cómo actuar ni qué hacer. Para que a ti no te ocurra esto, en este post vamos a contarte todos los aspectos que debes conocer.

En primer lugar, conocer de qué estamos hablamos. Así que, ¿qué es un finiquito? Se trata de un documento de liquidación, saldo y finiquito en el que la empresa acredita la cantidad de dinero que el trabajador tiene que percibir por la liquidación de haberes adeudados correspondiente, cuando se le despide (objetiva o disciplinariamente), o cuando finaliza su contrato laboral, o cuando el trabajador cesa voluntariamente. Tras pagar esas cantidades, las cuentas entre empresa y trabajador quedan saldadas y la relación laboral extinguida.

Pero no solamente es un recibo por la cantidad percibida, sino que también es una prueba escrita de la voluntad de ambas partes de dar por finalizada la relación laboral, con un valor liberatorio para ambas partes. Para ello la voluntad del trabajador debe quedar constatada de manera inequívoca y clara, sin verse afectada por la existencia de algún vicio (se denomina así) en el consentimiento (intimidación, error, violencia…).

En el artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores se recoge que el contrato de trabajo se extinguirá por el mutuo acuerdo de las partes, pero según la jurisprudencia sólo se necesitará el consentimiento no viciado de las partes.

El finiquito es un documento obligatorio, pero no tiene un formato oficial, no requiere de forma legal concreta, pero sí debe tener unos contenidos mínimos. ¿Cuáles son?:

  • Debe recoger los datos identificativos tanto de la empresa como del trabajador (número de identificación fiscal de ambos, dirección de la empresa y número de la seguridad social del trabajador).
  • Todas aquellas remuneraciones devengadas por el trabajador y todavía no percibidas, como salarios no abonados, los días de vacaciones no disfrutados, las partes proporcionales de las pagas extra pendientes de vencimiento, las primas de productividad, las horas extraordinarias, la indemnización por despido si la hubiere y cualquier otra cantidad pendiente de pago fruto de cualquier motivo. La indemnización puede plasmarse en el finiquito, reflejarse en un documento independiente, o en la propia carta de despido. Esta indemnización está exenta de cotizar y tributar, al contrario que el resto de conceptos de finiquito.
  • Las deducciones que haya que hacer al trabajador por motivos como anticipos concedidos, incumplimiento del preaviso de la baja voluntaria, vacaciones disfrutadas de más, retenciones fiscales de todas las percepciones (excepto por la indemnización), …
  • La cantidad a liquidar, una vez confrontados los devengos y las deducciones. Esta cantidad deberá ser abonada en el mismo momento de la firma, bien a través de talón bancario o en efectivo.
  • Las firmas de ambas partes. Cuando el trabajador firma acepta el importe de la liquidación y renuncia a percibir cualquier otro pago que le correspondiese. Si no está de acuerdo puede añadir “recibido no conforme” (o “no conforme” simplemente), lo que permitirá posibles reclamaciones futuras.

¿Es obligatorio firmar el finiquito? Y si no lo firmo ¿qué pasa?

 Ahora viene la gran pregunta que muchos trabajadores se hacen cuando, sin estar de acuerdo con el despido, se ven frente a un finiquito ¿tengo obligación de firmarlo? No, no es obligatorio. El finiquito puede firmarse y/o el trabajador puede negarse a firmarlo.

En principio, firmar el finiquito no implica la aceptación del despido, sino la aceptación de la liquidación, pero muchas empresas incluyen en el finiquito fórmulas como “con la firma de este documento se dan por saldados y finiquitados todos los conceptos sin cabida de reclamación ninguna”, o “el trabajador declara extinguida su relación laboral sin que nada tenga que reclamar a la empresa, por ningún concepto”.

En caso de verte en esta situación, lo primero que debes hacer es leer detenidamente el documento, luego comprobar que los conceptos y cuantías del finiquito cuadran, así como evidenciar que el dinero se ha puesto a tu disposición en ese momento y no con la promesa de un pago futuro.

Tienes derecho a que un representante de los trabajadores esté presente para poder asesorarte, en caso de no ser posible y tener dudas, puedes negarte a firmarlo (en ese caso no recibirías el dinero en ese momento) o hacerlo siguiendo estas pautas:

  • si no se está de acuerdo, poner “No conforme”
  • si no estás seguro de que las cuantías que figuran sean las correctas, poner “Pendiente de comprobación”
  • si no recibes el dinero en ese momento poner “Cuantías no recibidas”
  • antes de firmar, poner la fecha en que se rubrica

Si firmas siguiendo estas indicaciones no pierdes el derecho a percibir el finiquito y te proteges de cara a futuras reclamaciones, hasta encontrar asesoramiento legal que compruebe que todo está correcto.

¿Y si ya lo he firmado?

 Firmar el finiquito no implica la imposibilidad de reclamaciones futuras, pero sí que complica mucho el proceso, ya que es necesario probar que se firmó obligado, bajo presión, engañado, etc… Lo que no siempre es fácil. Por lo que se aconseja firmar siempre utilizando las pautas citadas anteriormente para mostrar la disconformidad.

Independientemente, existe jurisprudencia que estima que la firma del finiquito no exime a la empresa de sus obligaciones para con el trabajador, e incluso puede llegar a impugnarse el despido. En estos casos, consultar con un profesional es imprescindible.

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