¿Qué permisos laborales retribuidos pueden disfrutar los trabajadores?

Un padre lleva de la mano a su hijo

Además de las vacaciones y días festivos, los trabajadores tienen la facultad de acceder a permisos laborales retribuidos que les permitan atender distintas circunstancias vitales como el cuidado de un familiar enfermo o de hijos menores, deberes públicos como formar parte de un jurado o realizar funciones sindicales.

Todas las situaciones que conceden esta opción están recogidas en el artículo 37 de la Ley del Estatuto de los Trabajadores. Aunque sus condiciones y duración pueden mejorarse mediante negociación colectiva. Para poder ausentarse del trabajo, con derecho a remuneración el empleado debe avisar de ello previamente y presentar una justificación, señala primeramente la ordenanza.

Discapacidad y hospitalización de familiares

El permiso laboral retribuido más conocido es el relativo al cuidado de familiares por motivos de salud o discapacidad. La legislación señala que quien por razones de guarda legal tenga a su cuidado directo algún menor de doce años o una persona con discapacidad que no desempeñe una actividad retribuida tendrá derecho a una reducción de la jornada de trabajo diaria, con la disminución proporcional del salario entre, al menos, un octavo y un máximo de la mitad de la duración de aquella. Esta facultad también es aplicable a aquellos trabajadores que deben encargarse del cuidado directo de un familiar, hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, que por razones de edad, accidente o enfermedad no pueda valerse por sí mismo, y que no desempeñe actividad retribuida.

El progenitor, adoptante, guardador con fines de adopción o acogedor permanente puede acogerse a una reducción de la jornada de trabajo, con la disminución proporcional del salario de, al menos, la mitad de la duración de aquella, para el cuidado, durante la hospitalización y tratamiento continuado, del menor a su cargo afectado por cáncer (tumores malignos, melanomas y carcinomas), o por cualquier otra enfermedad grave, que implique un ingreso hospitalario de larga duración y requiera la necesidad de su atención directa, continua y permanente, acreditada por el informe del servicio público de salud u órgano administrativo sanitario de la comunidad autónoma correspondiente y, como máximo, hasta que el menor cumpla los dieciocho años.

El Estatuto destaca que los convenios colectivos están habilitados para establecer las condiciones y supuestos en los que esta reducción de jornada se podrá acumular en jornadas completas. Asimismo, pueden establecer criterios para la concreción horaria de la reducción en atención a los derechos de conciliación de la vida personal, familiar y laboral del trabajador y las necesidades productivas y organizativas de las empresas. El empleado, salvo fuerza mayor, deberá preavisar al empresario con una antelación de quince días o la que se determine en el convenio aplicable, precisando la fecha en que iniciará y finalizará el permiso de reducción de jornada.

Derecho individual

El reglamento de los trabajadores señala que todas estas reducciones de jornada citadas constituyen un derecho individual de los trabajadores, hombres o mujeres. No obstante, si dos o más empleados de la misma empresa generasen esta facultad por el mismo sujeto causante, el empresario podrá limitar su ejercicio simultáneo por razones justificadas de funcionamiento de la empresa.

En caso de producirse un fallecimiento, accidente o enfermedad graves, hospitalización o intervención quirúrgica sin hospitalización que precise reposo domiciliario, de parientes hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, los trabajadores pueden disponer de dos días libres remunerados. Este plazo se ampliará hasta cuatro días si las personas requieren hacer un desplazamiento al efecto.

Beneficios por hijos

Continuando en el ámbito familiar, el nacimiento de un hijo da derecho a disfrutar de dos días libres remunerados. En el caso de nacimiento de hijos prematuros o que, por cualquier causa, deban permanecer hospitalizados a continuación del parto, la madre o el padre podrán ausentarse del trabajo durante una hora. Asimismo, podrán reducir su jornada de trabajo hasta un máximo de dos horas, con la disminución proporcional del salario.

El Estatuto de los trabajadores garantiza la disposición del tiempo indispensable para la realización de exámenes prenatales y técnicas de preparación al parto y, en los casos de adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento, para la asistencia a las preceptivas sesiones de información y preparación y para la realización de los preceptivos informes psicológicos y sociales previos a la declaración de idoneidad.

Para la lactancia del menor hasta que este cumpla nueve meses -tanto en los casos de nacimiento de hijo, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento-, los empleados tienen la facultad de disfrutar de una hora de ausencia del trabajo, que podrán dividir en dos fracciones. La duración del permiso se incrementará proporcionalmente en los casos de parto, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento múltiples.

La legislación específica que quien ejerza este derecho, por su voluntad, podrá sustituirlo por una reducción de su jornada en media hora con la misma finalidad o acumularlo en jornadas completas en los términos previstos en la negociación colectiva o en el acuerdo a que llegue con el empresario respetando, en su caso, lo establecido en aquella. Este permiso solo podrá ser ejercido por uno de los progenitores en caso de que ambos trabajen.

Al igual que en el caso del derecho de reducción de jornada por motivos de hospitalización de menores a cargo, la concreción horaria y el periodo de disfrute del permiso de lactancia pueden ser establecidos por los convenios. El empleado deberá preavisar al empresario con una antelación de quince días o la que se determine en el acuerdo vigente, indicando la fecha en que iniciará y finalizará el permiso de lactancia.

Cumplimiento de deberes públicos y privados

El Estatuto de Trabajadores contempla otras situaciones vitales y laborales para las cuales se otorga el derecho a disfrutar de permisos retribuidos:

- Para el cumplimiento de un deber inexcusable de carácter público y personal como puede ser el desempeño de funciones de jurado, asistir a un juicio como testigo, renovar el DNI o donar sangre, además del sufragio activo. Se podrá disponer del tiempo indispensable para llevar a cabo estas gestiones. Sin embargo, cuando su cumplimiento suponga la imposibilidad de la prestación del trabajo debido en más del 20% de las horas laborables en un periodo de tres meses, la empresa podrá pasar al trabajador afectado a la situación de excedencia. Y en el supuesto de que el empleado, por cumplimiento del deber o desempeño del cargo, perciba una indemnización, se descontará el importe de la misma del salario a que tuviera derecho en la empresa.

- Para realizar funciones sindicales o de representación del personal.

- Por matrimonio se puede disfrutar de quince días naturales.

- Por traslado del domicilio habitual se puede disponer de un día.

El Estatuto de Trabajadores reserva igualmente un espacio para un tema sensible, las personas que han sufrido violencia. El reglamento señala que aquellos trabajadores que tengan la consideración de víctimas de violencia de género o del terrorismo tendrán derecho, para hacer efectiva su protección o su derecho a la asistencia social integral, a la reducción de la jornada de trabajo con disminución proporcional del salario o a la reordenación del tiempo de trabajo, a través de la adaptación del horario, de la aplicación del horario flexible o de otras formas de disposición del tiempo de trabajo que se utilicen en la empresa.

En el caso de tener dudas sobre si se puede solicitar a la empresa este tipo de permisos laborales retribuidos, hasta cuándo, o cualquier otra cuestión relacionada con este tema, recomendamos acudir a un asesor de confianza, como IG Asesores.

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