Cuánto tengo que pagar por una herencia

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) es la principal obligación tributaria que deben cumplir las personas que reciben una herencia. Esta carga impositiva se exige en toda España, aunque está cedida a las Comunidades Autónomas, las cuales tienen competencias en recaudación y comprobación. Además, pueden aplicar sus propias tarifas y bonificaciones. En el caso de Euskadi, Bizkaia tiene atribución exclusiva sobre el impuesto y lo regula en la Norma Foral 4/2015, de 25 de marzo, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

¿Y qué se dice en esta Norma? Que se trata de un tributo de naturaleza directa y subjetiva. Grava los incrementos patrimoniales obtenidos de forma gratuita por personas físicas con origen en actos ‘mortis causa’ como la herencia, o por actos ‘inter vivos’ como la donación. Un mismo aumento de bienes no podrá ser gravado por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), señala la Norma Foral.

Si el legado incluye bienes inmuebles se debe liquidar igualmente el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, conocido comúnmente como Plusvalía.

Aplicación del ISD en caso de herencias

En Bizkaia, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones se aplica sobre las personas físicas que han recibido una herencia, legado o cualquier otro título sucesorio que no impliquen bienes inmuebles, y tienen su residencia habitual en el Territorio Histórico a la fecha del devengo. También en el caso de percibir cantidades procedentes de seguros de vida, cuando el contratante sea persona distinta del beneficiario.

Si el testador (la persona que hace testamento) adquirió la residencia en el País Vasco con menos de cinco años de antelación, se aplicará la normativa que corresponda del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en territorio común.

Todos los receptores de herencias deben presentar ante la Diputación Foral de Bizkaia el ISD, pero no a todos se les exige pagar. ¿En qué casos? Cuando el grado de parentesco con el testador es entre descendientes, ascendientes o cónyuges o parejas de hecho, si las herencias alcanzan una cuantía inferior a 400.000 euros, no tienen obligación de pagar impuestos. Pero si el importe del legado es superior a 400.000 euros, se aplicará un tipo impositivo del 1,5%. El ISD es un impuesto progresivo. No hay establecido un porcentaje fijo de gravamen, sino que cuanto más se hereda, más se paga.

En el caso de herederos colaterales a partir de segundo grado por consanguinidad, el tipo de gravamen se incrementa de manera gradual, conforme a la cuantía de la base liquidable. Los coeficientes multiplicadores y la cuota tributaria correspondiente se pueden consultar en la web de la Diputación Foral de Bizkaia.

El periodo de pago del ISD se abre desde el mismo momento de producirse el fallecimiento del testador o asegurado, o, desde que se hace uso del poder testatorio con carácter irrevocable o se haya producido alguna causa de extinción del mismo. Los beneficiarios de las herencias disponen de un año para presentar la declaración o la autoliquidación del impuesto. Para resolver todas las dudas, en IG Asesores podemos ayudar a cumplimentar y presentar tanto el Impuesto de Sucesiones y Donaciones como el de Plusvalía.

Impuesto de Plusvalía

Cuando una herencia incluye un bien inmueble de naturaleza urbana, como una vivienda, los beneficiarios, ya sean personas físicas o jurídicas, están obligados a pagar el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía), regulado por la Norma Foral 8/1989 de 30 de junio. Señalar, que los terrenos rústicos están excluidos de esta exigencia.

El tributo grava el incremento de valor que experimenten los bienes inmuebles de naturaleza urbana objeto de transmisión por cualquier título. Esta revalorización se determinará mediante la comparación del valor de adquisición de la propiedad y del valor de transmisión que consten en los correspondientes títulos, durante un periodo máximo de veinte años, señala la Norma Foral. Los tipos impositivos a aplicar los fija, en sus ordenanzas, el Ayuntamiento de la localidad donde se ubique el inmueble, porque a esta institución corresponde la competencia de esta carga impositiva.

El impuesto se devenga en la fecha de transmisión del inmueble. El plazo para presentarlo en el municipio correspondiente es de un año cuando se trate de herencias, y de treinta días hábiles cuando se trate de actos ‘inter vivos’. La declaración debe presentarse, aunque no exista un incremento de valor del inmueble y se exige acompañarla de la documentación que lo acredite.

Destacar, por último, que las transmisiones patrimoniales han de realizarse en escritura pública, mediante notario. Lo que implica el pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.

 

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